Estimado
Hermano:
Entre
las tradiciones que no lo son, las leyendas, los mitos y las historias
del Grupo Siete, Pontehsblue (se escribe con "h" viajera,
movible) es una de las mas queridas y valiosas posesiones que tenemos.
Representa la rebelión del espíritu libre, de la imaginación
viva, del idealismo frente al pragmatismo. Es la inteligencia sin
fronteras frente al cómodo materialismo castrante. Es la decisión
de mantener vigentes los sueños y de respetar al soñador.
Es el reconocimiento de la existencia de una aristocracia intelectual,
de una nobleza innata. Frente a demagógica e imposible utopía
de la igualdad, reconocer que hay quien nace con dones que deben ser
reconocidos, con la fuerza para materializar sueños, para luchar
por realizar ideales, para volar pese a que se nos dice que no se
puede.
Todo
eso es Pontesbluhe, el país donde los poetas comen. Lo que
quizás nunca les dije, es donde esta ubicado este reino de
la nobleza y la imaginación. Hoy les revelo el secreto. Ya
es tiempo. Toma nota: Pontesblueh está situado en el corazón
y el cerebro de los seres inteligentes. A los idiotas, a los miserables,
a los egoístas, no se les expide visa.
Pontesbluhe
no es invento de nadie; es descubrimiento. Como América cuando
Colón llega, ya estaba ahí. La historia de su descubrimiento
es la siguiente. En largas conversaciones entre Manuel Felguerez,
Jorge Ibargüengoitia, Alfredo Saavedra y un servidor, especulamos
sobre la posibilidad de adquirir un terreno, entonces muy barato,
en las costas de Oaxaca y fundar una colonia para escritores, poetas,
pintores, escultores, grabadores, etc. Lo que se empezaba a hacer
en San Miguel de Allende. Una utopía, por supuesto. Se sostendría
con cursos de verano, con la venta de las obras de arte, con los derechos
de autor y la venta de libros. Pero a los 20 años y sin un
centavo, la tarea era monumental. Manuel se fue a Europa, Alfredo
no sé que le pasó, Jorge era imposible y yo tenía
otros intereses y otras necesidades.
Algún
tiempo después, Roberto Villaseñor, Guido Letechipía,
Enrique Jolly, Alberto Saavedra, Douglas Dugelby, Ángel Mateos,
a veces Alberto Thompson, Lorenzo García Muñoz, Gerardo
Desvinges, y un servidor nos reuníamos los sábados (me
parece) en un restaurante en la calle de Tamaulipas, llamado Sep's.
En una afortunada ocasión, me dejaron esperando y para matar
el ocio, empecé a especular sobre cual sería la estructura
de una Utopía: "El País donde los poetas comen".
En unas servilletas de papel garrapatee unas notas, hice algunos dibujos
y cuando Roberto llegó, se los mostré. Se encendió
enseguida y empezó a elaborar detalles
Un actor amigo
nuestro nos había hablado de su sueño de comprar una
casa antigua en el bosque de Fontainebleau cerca de París.
Roberto se acordó y lo convirtió en Pontesblue, con
H intermedia. Llegó Guido y rápidamente reclamó
la ciudadanía y se sumo a la tarea de añadir detalles
al sueño. Se listaron los platillos nacionales, se dictaron
leyes, se redactó una constitución, compusimos el himno.
(Letra mía y música adaptada por Roberto y su guitarra)
La ubicación física del país quedó nebulosa
y se decidió que todo sucedería en la embajada, con
un gobierno en el exilio. Era la mera época y la oportunidad
de malorear a Lorenzo y la embajada del gobierno en el exilio de la
republica. Se dieron títulos nobiliarios, de los cuales recuerdo
a Roberto, indiscutido como embajador. (¡Cómo lo disfruto!)
Fui nombrado Jefe del Partido Conspirador. Víctor Becerra presidente
de la Real Academia de la Lengua. Douglas, almirante de la Flota,
Alberto Saavedra, Gran Maestro Albañil del Reino. Germán
ex primer ministro y anarquista oficial. Gran Chef Ángel Mateos,
pintor de la casa real Guido, Escultor y Monero oficial, Enrique Jolly.
No
recuerdo otros por el momento. La idea era divertida, con un gran
fondo poético y filosófico. Prendió el entusiasmo
y se puso en marcha lo que hoy tiene más o menos cincuenta
años. Muchos, aun que no lo confiesen, se han proyectado en
la querida utopía. Ahora bien, lo que es innegable, es que
Roberto, Guido y un servidor, fuimos los tres calaveras (no las tres
carabelas) que navegando por los procelosos mares de la imaginación
descubrimos Pohntesblue. Roberto conservó las valiosas servilletas
por muchos años. Equivalen al acta de independencia.
Las
reglas para la supervivencia del reino, son las siguientes: no tiene
territorio y así, no puede ser invadido. La autoridad es S.M.
Artemagnus VII (creación de Guido), pero no la ejerce más
que en las fiestas de la embajada. Su ejército es nominal,
nunca derrotado porque nunca entró en combate. Su flota estaba
en Xochimilco.

Embajador
Plenipotenciario del Reino Unido de Pontesbleu
Roberto Villaseñor Magaña R.S.
"El Viejo"
Pontesbleu del año de 1958
Pontesblueh
es una fantasía, es una aventura de la imaginación.
Es el país donde los poetas comen. Es al mismo tiempo una discreta
burla y un respetuoso homenaje al que tiene el valor de soñar.
Hay una maliciosa sonrisa, una poesía que nos conquistó
entonces a nosotros y conquista ahora a nuestros sucesores. Phontesblue,
es un sueño que les regalamos para que jueguen con él.
Francisco
E. Helguera Ramírez R.S.
"Cuatáparo"
15 de octubre de 2001