Sábado
4 de diciembre de 1999. 7:00 PM. Por fin, después de una larga espera
ha llegado el día. Todo está listo. Las mesas en herradura, los nombres
de los comensales en su sitio y por orden cronológico, las cámaras
de video y dos majestuosos rinocerontes adornando la sala.
El primero en
llegar es Gustavo Damy (1988) que rápidamente se acomide a colocar
los nombres faltantes de los invitados. Momentos después aparece Gustavo
Viniegra (1957) quien emocionado saluda y busca su nombre en la mesa.
Francisco Helguera (Cuatáparo 1946), Alfredo Saavedra (1944), Roberto
Villaseñor, Juan Herrasti (1960) y Juan Roberto Pitman (1966) hacen
su aparición. Claro está que no podían faltar los distintos clanes,
dinastías, sectas y gheetos que por sí mismos han hecho de esta patrulla
lo que es. Una cadena ininterrumpida de 60 años de escultismo. ¡Órale!
Así podemos mencionar al Clan de los Helguera (1945 y 1988), los Sparrowe
(1953 y 1978), los Letechipía (1950 y 1978), los Rojano Sahab (de
1967 a 1972), los García Virués (de 1966 a 1969), los Guerra Villasana
(de 1982 a 1987) y los Pitman (1966 y 1997), de los que se dieron
cita, porque tristemente faltaron tres Llamosa (1949 y 1978), dos
Viniegra (1960), dos Helguera (1975 y 1987) y un Gómez (1972) desterrado.
Pero aquí falta algo, sí, algo así como la mitad de todos los antiguos
Rinos. ¡Pero cómo no! ¡Qué hay de los Olagaray! o Arrechástegui, como
escribiera Jorge Ibargüengoitia, pues sí, ellos también se dieron
cita. Germán Olagaray (1939), nuestro querido e ilustre fundador acompañado
de su descendencia, Ricardo (1973), Gabriel (1976) y Juan Daniel (1980)
así como Carlos (1948) hermano del fundador.
De repente, de
entre la multitud, abriéndose paso a bastonazos surge un personaje,
antiguo se ve a leguas, el bastón claro. Héctor Sparrowe le pregunta
-¿y tú, quién eres?-, a lo que responde -soy José Manuel Silva Olea,
el Metabólico Chiflas y ¡vivo de las mujeres!- y sí, en efecto era
él, miembro fundador de la patrulla junto con Germán Olagaray allá
por el 39. Lo de las mujeres creemos es por su profesión de ginecólogo
y lo de "Metabólico Chiflas" pues lo aclaró con un escrito
que preparó para esta reunión.
Ya entrada la
plática y entre el sonido de los abrazos y el -¿tú quién eres?- y
-¿yo quién soy?- rezamos. Como ya es tradición la "junta de patrulla"
inició con la presentación de los asistentes. Desde el pie tierno
más tierno hasta el Guía de Patrulla actual y de ahí en adelante continuamos
en "desorden" ascendente partiendo de 1999 hasta remontarnos
al lejano 1939. Entre bromas y recolección de anécdotas uno a uno
fuimos participando. Se recordó a las dictaduras más acérrimas, a
los cocineros natos, a los caminantes incansables, a los de corazón
teñido de azul con forma de rinoceronte, a los que ganaron campamentos
nacionales, a quienes rescataron a la patrulla en épocas de crisis,
a los nepóticos acidulados, a los refugiados, a los exiliados que
salvaron de la destrucción a otras patrullas, a los caviares, a los
hombres patrulla y hubo hasta quien dijo -¡a mi no me educó mi mamá,
a mi me educaron en los scouts!-, lo bueno es que su mamá no va a
ver el video, esperamos.
Entre arteriosclerosis
y, -no es cierto yo fui guía antes que tú- o -tú fuiste el que me
empujó en Nexpayantla- pasó la velada. Algunos, por azares del destino,
habiendo confirmado no pudieron llegar como: Otto Neumann, Rafael
Rosas Escobedo (1939) y Alfredo Acle (1965) y otros que a la mera
hora aparecieron como Pedro Arena (1995), Hugo Gómez (1976) y Eduardo
Helguera (1988). Juan Greaves (1967), por su parte, tarde pero llegó.
De varios, que por la distancia no estuvieron presentes, recibimos
mensajes, como: Eduardo y Francisco Llamosa Neumann (1978), Carlos
García de León (1977), Oscar Helguera (1987), Iker Letechipía (1976)
y aquel que en su juventud, según sus mismas palabras "no tuvo
dotes de líder", Hugo Salinas Price (1944). Hubo de todo, carcajadas,
fotografías sepia de campamentos antidiluvianos, trozos de pinole
de caminatas México-Puebla, diplomas y reconocimientos, cintas de
patrulla, chapopote de campamentos de antes de la nacionalización
del petróleo, caldo Rino, escudos del siete, balas de la plaza de
las tres culturas y así las imágenes se intercalan a generaciones
de patrulla de la época de los intocables, las frondosas rumberas,
Los Panchos, Pérez Prado, César Costa, los Beatles, Timbiriche, Mecano,
Gloria Trevi, Ricky Martín y los Pokémon que ya esperan en la manada,
algún día formar parte de esta patrulla.
Domingo 5 de diciembre.
1:15 AM. Rezamos para cerrar la actividad, se escuchó el ¡Gung-Ho!,
se coreó la porra, cantamos el himno de patrulla y el mundo tembló
porque en sus 60 años de vida se reunieron los Rinocerontes de la
Tropa Roland Philipps del Grupo VII. Gracias Germán Olagaray.
Redactó:
Sir Wilfred of Ivanhoe
alias Iván Guerra Villasana
(Rino Vigoña 1982)
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